El reciente fallo de la Corte Constitucional podría redefinir la ciudadanía italiana por descendencia: ya no como un derecho condicionado por generaciones, sino como una expresión legítima del vínculo histórico y afectivo con los orígenes.
Si se confirma que el artículo 3 bis de la Ley 74/2025 es inconstitucional —por haber impuesto un plazo que limita el reconocimiento de la ciudadanía iure sanguinis— se abriría un camino hacia una reparación normativa profunda. Esta posibilidad no sólo amplía horizontes jurídicos, sino que reivindica décadas de esfuerzo familiar y legal.
Aún está pendiente la resolución definitiva del Tribunal de Torino, que podría reforzar este cambio. Su pronunciamiento —tras haber elevado la cuestión constitucional— podría consolidar un precedente que revalorice el derecho imprescriptible a la ciudadanía, sin importar el número de generaciones ni la residencia actual.
Lo que surge no es una certeza absoluta, sino una oportunidad creciente: transformar el reconocimiento legal en estrategia viva, respaldada por documentación, memoria y convicción.
Sentenza n.º 142/2025 – Ciudadanía por Iure Sanguinis: Censuras sin lugar
En su fallo del 31 de julio de 2025, el Tribunal Constitucional italiano descartó diversas objeciones que pretendían condicionar el derecho a la ciudadanía por descendencia. El pronunciamiento reafirma el corazón normativo del artículo 1 de la Ley 91/1992, que consagra con claridad:
“Es ciudadano por nacimiento el hijo de padre o madre ciudadano.”
Este principio, desprovisto de cualquier límite generacional, sostiene que la ciudadanía iure sanguinis no puede ser fragmentada por el paso del tiempo ni por legislaciones restrictivas. Las censuras que intentaban encorsetar ese derecho fueron declaradas inadmisibles.
La sentencia no solo blinda jurídicamente el lazo entre italianos y sus descendientes, sino que devuelve legitimidad a millones de historias familiares postergadas. Es un recordatorio: cuando la sangre habla, el derecho escucha.

p/ Dra. Elena Troncoso Giorgis
p/ mil cosas interesates – Sebastan